El CMJ conmemora el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres

El Colegio Médico de Jujuy celebra hoy el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, una fecha con un significado profundo y arraigado en el legado de defensa y solidaridad que comenzó en 1987 durante la Reunión Internacional de Salud de la Mujer en Costa Rica. Este día sirve como un recordatorio conmovedor de la lucha continua por los derechos de salud de las mujeres y la necesidad imperativa de un acceso integral y equitativo a la atención médica para todas.

En la vanguardia de este movimiento se encuentran organizaciones como la Red de Salud de la Mujer de América Latina y el Caribe (LACWHN) y la Red Global de Mujeres por los Derechos Reproductivos (WGNRR), que defendieron incansablemente la causa de la salud de las mujeres en plataformas regionales y globales. A través de campañas coordinadas, estas redes catalizaron acciones, aumentado la conciencia y fomentado el diálogo sobre problemas críticos que afectan la salud de las mujeres en todo el mundo.

El tema de la convocatoria de acción de cada año refleja el panorama cambiante de la salud de las mujeres, abordando preocupaciones urgentes como el acceso a atención médica de calidad, la mortalidad materna, los derechos reproductivos y los desafíos intersectoriales de la pobreza, la violencia de género y el VIH/SIDA. Al poner un foco en estos problemas, el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres sirve como un catalizador para el cambio, impulsando la reforma de políticas, la asignación de recursos y las iniciativas de empoderamiento comunitario.

Al conmemorar el 28 de mayo, es nuestro deber reafirmar los principios de equidad y justicia en salud para todas las mujeres. Debemos esforzarnos por desmantelar las barreras de acceso y asegurar que las mujeres se empoderen para tomar decisiones informadas sobre sus propios cuerpos y su atención médica. Esto significa invertir en servicios integrales de salud sexual y reproductiva, promover la educación y la conciencia, y abogar por políticas que prioricen la salud de las mujeres como un derecho humano fundamental.

Es imperativo que las organizaciones y entidades de Salud reconozcan la importancia de incorporar en sus políticas y prácticas internas medidas que respalden la salud y el bienestar de las mujeres.

Además, se debe apoyar programas y proyectos que mejoren el acceso a la atención médica para las mujeres, especialmente en áreas donde la infraestructura de salud es limitada o inaccesible. Esto podría incluir la financiación de clínicas de salud comunitarias, la capacitación de trabajadores de la salud locales y la provisión de recursos y suministros médicos esenciales.

La inversión en la salud de las mujeres no solo beneficia a las mujeres en sí, sino que también tiene un impacto positivo en sus familias, sus comunidades y la sociedad en su conjunto.

Este 28 de mayo y todos los días, reivindiquemos el derecho a una salud equitativa y de calidad para todas las mujeres.

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